Algunas cosas que me han formado interiormente son aquellas que he aprendido desde pequeñito a decir, cantar, rezar, recitar...
Antes de dormir:
Cuatro esquinitas tiene mi cama y cuatro angelitos que me la guardan.
Ángel de la Guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, no me dejes solo que sino me perdería.
Virgen María, tu hijito soy, con tu permiso a dormir me voy, dadme vuestra santa bendición.
Poema para Mamá: Todas las mañanas sueño al despertar, que un ángel del cielo me viene a besar, al abrir los ojos miro dónde está, y en el mismo sitio veo a mi mamá.
Canción para Papá cuando conduce: Viva nuestro conductor, conductor, viva nuestro conductor, conductor toooor.
Canción con toda la familia (única en Familia Lobejón) : Cuanto nos queremos, cuaaaaanto nos quereeeemos, cuaaantoooo nos quereeeemos, triaalalaaalaaalaaaaa.
Estas cosas son las que te acordarás todo la vida; entonces... ¿Por qué perder las buenas y viejas costumbres?
Supongo que esto no será nada nuevo para vosotros, seguro que ya os ha pasado; la rutina autobusística de los viajes largos: Trayecto de ida: Es entrar en el autobús y ver que todo el mundo está hiperactivo; las canciones dan una imagen de vivacidad impresionante, como si fuésemos chicos de 10 años cuyas energías nunca se agotan. Las guitarras no paran de rasguear, las conversaciones acerca de cualquier tema existente están latentes durante todo el viaje, los gritos, las risas, los juegos de cartas, las adivinanzas y acertijos, las películas, los recuerdos de las anécdotas de viajes anteriores, las fotos a los escasos insensatos que se duermen... Todo es felicidad en ese bus donde los más "malotes" se sientan en la última fila y los "frikis" se quedan los sitios de delante; donde ojos como platos observan la película que hemos estado suplicando que pusieran durante horas y donde, sobretodo, se desprende ALEGRÍA.
El blog está para expresar sentimientos ¿verdad? Pues bien, aquí va uno, y este es de los más grandes. No espero que os guste, ni espero que sintáis lo mismo; solo quiero que, con esta entrada, os deis cuenta de lo que es para mi el rugby.
Comencé en este deporte cuando apenas tenía cinco o seis años y desde entonces; siempre he sentido lo mismo: Es otro mundo. Un mundo donde he conocido a gente increíble, llegando a convertirse en mis ``hermanos´´. Un mundo donde desconecto de todo y que consigue evadirme de lo que me preocupa. Un mundo que me hace esperar impaciente los miércoles, viernes y sábados para volver a correr, saltar, placar... Un mundo que me ha hecho saber apreciar a todas las personas independientemente de su aptitudes. Un mundo que me ha enseñado a luchar contra lo que veía imposible... Un mundo que ha cambiado la vida, que me ha hecho ser como soy.
No os creáis que este ``mundo´´ es muy diferente a la vida; en ambos hay tramos más llevaderos y otros cuesta arriba que, como en todos lados, hay que luchar por superarlos. Hay momentos en los que piensas en rendirte y dejarlo todo, pero te paras un momento y te das cuenta de porqué estás ahí luchando, dejándote la piel, intentando conseguir tu sueño.
Al cabo de los años me he podido dar cuenta de que en el rugby, al igual que en la vida, buscas siempre cualquier momento para disfrutar, para hacer lo que de verdad quieres, para cumplir tu sueño, para ganar.
¿Cuántas veces nos hemos rendido por algo que es ``imposible´´? ¿Cuántas veces hemos dejado atrás un sueño o una meta por creer que no se podía conseguir? Tienes que saber que los límites que nos hacen decir:``Es imposible, para qué esforzarse...´´ nos los ponemos nosotros mismos, porque te aseguro que, si ponemos todo nuestro empeño en conseguir algo, lo acabaremos consiguiendo.
Tu mayor reto, tu amor platónico, el trabajo de tu vida...; siempre te va a costar hacerte con ellos pero, ¿verdad qué vale la pena esforzarse por conseguirlos? Pues no los dejes pasar, nada más leer esta entrada ponte a cumplirlos. Es tu futuro, es tu destino.
Levanta la cabeza y piensa en la persona que quieres ser, en quién te quieres convertir, piensa en el futuro que quieres tener. Ahora, todo eso, puedes comenzar a hacerlo realidad; solo tienes que saltar ese ``muro´´ que tú mismo te has puesto, disfrutar de la vida y no dejar nunca ponerte metas que cumplir; así triunfarás. Recuerda: NUNCA TE RINDAS.
``Los que triunfan son los que tienen una meta y hacen todo lo que está en sus manos por conseguirla.´´ Papá
Un sabio profesor y amigo me dijo una vez que en nuestra vida debemos influir en la de los demás; que nos recuerden por lo que hemos hecho, por lo que hemos dicho, lo que hemos explicado, lo que hemos sugerido... Me ilustró con una frase que a su vez le decía su profesor de Filosofía: ``Prefiero que cuando yo ya no esté me odiéis a que no os acordéis de mí; significará que he formado parte de vuestra vida.´´
Ahora me doy cuenta de que tenía toda la razón; todos queremos ser ``parte de la vida de los demás´´, que nos recuerden a lo largo de su vida por haber dejado una huella en ellos. Aunque nos odien, les caigamos mal, no nos soporten; da igual, sabrás que tú, para él, has existido y que, gracias a ti, el mundo ha cambiado. En cambio, si te ignoran, se olvidan de ti y no has dejado nada por lo que te recuerden... ¡Qué pobre existencia! Intenta influir en la vida de todas las personas que puedas y, si es posible, para bien, mejorando su vida. Te sentirás satisfecho contigo mismo. Intenta sobre todo dejar algo de provecho en el mundo, seguro que les servirá para algo a los demás; entonces te recordarán, entonces habrás triunfado.
Esta entrada no solo la dedico a los hijos de mi madre, que también; va principalmente dedicada a todas aquellas personas que son algo más que unos amigos, a aquellos con los que he pasado malos y sobre todo buenos momentos, a ellos que han estado allí cuando lo necesitaba o que, simplemente, siempre han estado cerca de mí. Si os podéis incluir dentro de estos... GRACIAS, gracias de corazón por todo.
Estoy convencido que tú, que estás leyendo esta entrada, también tienes esos ``hermanos´´. Intenta no perder el contacto con ellos, no les pierdas el rastro a lo largo del tiempo, porque son las personas que de verdad valen la pena, te lo aseguro. No dejes de sincerarte con ellos, que están ansiosos por escuchar y ayudarte; y cuando te pidan consejos, haz lo propio. Te sentirás bien, muy bien, sabiendo que ayudándoles has conseguido que la vida de esa persona sea, al menos, un poquito mejor.
Inventaros un choque chulo, métete con sus manías (siempre en buen plan), discute si tenéis desacuerdos, cuídalo, intentad quedar juntos, estáte pendiente de dónde y cómo está y, sobre todo, disfruta cuanto puedas a su lado.
``Tus buenos amigos ahora, son los que estarán siempre junto a ti.´´ Papá
Al contrario que mi anterior entrada (Buenas sensaciones), esta va dirigida por aquellos momentos que deseas que no lleguen jamás, pero que siempre te los encuentras de golpe. Me refiero a la época de exámenes; ya sean de evaluación, acumulativos o finales es el periodo de tiempo más odiado por todos los alumnos.
Remontémonos el fin de semana anterior a los exámenes: Las calles, por la noche, casi vacías; como si hubieran diezmado la ciudad; Los grupos de Whatsapp de la clase se llenan de comentarios como: ``Que Dios reparta suerte y no justicia´´ o ``Os veo en Septiembre chavales...´´. Frustración, agobio, mal humor, desesperación, fatiga, nervios, cansancio; son algunos de los muchos síntomas que nos produce esta época que, a simple vista, se las da de lúgubre y perversa.
En el fondo estáis de acuerdo con lo dicho ¿verdad?, pues yo no lo estoy del todo. Anda que no se agradece esa sensación de ver que todo el mundo te desea suerte antes de los exámenes (hace más ilusión cuando es por Twitter, que lo sepáis). Los rituales con tus amigos segundos antes de empezar el examen, tus amuletos, tus manías, tus rezos... todo lo que sea necesario para poder aprobar. Es la frase ``Oh sí, me lo se´´ la que te ayuda a superar esa crisis momentánea. La sensación de saber que has aprendido algo, sirva o no, te alegra lo que te queda de día. El poder explicarles a tus compañeros las dudas que tengan te hace sentirte superior. Pero sobre todo, es el terminar esa trágica semana; cuando desatas la euforia contenida, cuando por fin respiras a gusto, cuando te aparece esa cara de felicidad que nadie, te lo aseguro, nadie, te la va a quitar.
No cabe duda de que una de las mejores sensaciones que hay es la de pisar la arena de la playa por primera vez; pero... ¿por qué? ¿no es simple arena? ¿por qué no siento lo mismo al pisar un montón de arena en Madrid?
La diferencia es muy simple: Cuando notas esos escurridizos granos de arena pasando suavemente entre los dedos de los pies, cuando hundes el pie en la arena y notas frío; un frío familiar, especial, un frío acogedor, entonces ahí cierras los ojos y te das cuenta de que algo maravilloso ha empezado. Ese verano que llevabas esperando desde el quince de Septiembre del año pasado, por fin ha llegado. Los planes con tus amigos, las carreras por la orilla, los aperitivos en la playa con toda la familia, los saltos a la poza, enterrar a tus amigos hasta la barbilla... Por fin.
Y lo mejor es que desde ese momento te quedan dos meses y pico para seguir a tu bola, desconectado de todo lo que te preocupa, siendo FELIZ.
``No seas tonto y gánate el verano de tu vida.´´ Papá
Lee esta entrada solo si estás defraudado contigo mismo, si te falta iniciativa para hacer lo que quieres, si tu sueño está cambiar el mundo o simplemente si tu autoestima ahora mismo no es muy alta. Vas a tener que confiar en mí y hacerme caso.
El problema comienza en la actitud de uno mismo; no intentes resolver tus problemas tú solo, tienes montones de familiares, amigos, conocidos e incluso desconocidos que te pueden ayudar con todas tus preocupaciones y que están dispuestos a hacer de tus metas una realidad.
Luego ya puedes hacerles caso o no, pero al igual que estás confiando en mí, confía también en ellos; te quieren. ¿Cuántas personas han triunfado gracias a sus compañeros? Siempre, al hacerme esta pregunta, me venía a la cabeza el ejemplo de Rafa Nadal (tenista) y de su entrenador y tío Toni Nadal. Toni fue el que le hizo progresar; no solo como deportista, sino también como persona. Le ejercitó físicamente, y se notó, pero sobre todo le entrenó mentalmente, y esto le convirtió a Rafa en uno de los mejores tenistas de la historia; su mente fría le hacía enorme en la pista. Decía Rafa refiriéndose a su tío: ``No es mi mano derecha, es la izquierda (Rafa es zurdo), es mi lado fuerte´´. Más ejemplos son el de Michael Jordan, que gracias a todo el apoyo que tuvo a lo largo de su carrera salió adelante y no solo adelante, sino que salió por ``La puerta grande´´, como una leyenda.
Pide consejos, no te conformes con ser mediocre y aspira siempre al máximo de tus posibilidades, así triunfarás. Esos son mis consejos, deja que te ayuden y recuerda: ``Lado izquierdo, lado fuerte´´.
El siguiente planeta tenía, de lejos, una forma preciosa. Era un planeta completamente esférico, con un color metálico bellísimo y deslumbrante. Sobre la superficie del planeta únicamente había un manzano que parecía intacto y un señor mayor con buen aspecto.
-Buenos días-. Dijo el principito, extrañado, al no ver más que un manzano precioso y a un señor mayor sobre un cuadrado con unas dimensiones no mucho mayores a los de un tablero de ajedrez.
-¡Muy buenos días!-. Exclamó el señor mayor, y añadió: ¿A que mi planeta es perfecto? -Bueno... no hay muchas cosas la verdad-. Respondió el principito, fijándose a la vez que el hombre aparentemente con buen aspecto vestía con arapos sucios y desgastados.
-Lo sé, pero todo lo que hay es perfecto; el suelo está perfectamente limpio, el manzano está bellísimo, el planeta es completamente redondo... -. Dijo el señor araposo. -En ese caso sí, es perfecto-. Reconoció el principito. -Pero...¿dondé comes? ¿Y qué comes?-. Preguntó el principito intrigado. El señor araposo le respondió algo que nunca imaginaría el principito: -No como, ni bebo; si como manzanas de ese árbol, el propio árbol dejaría de ser perfecto y con él todo el planeta.
-¿Vale la pena entonces pasar tanta hambre sólo para que la gente vea que tu mundo es muy bello?-. Volvió a preguntar el principito muy confundido. -Sí, vale la pena-. Respondió el araposo un poco sorprendido por la pregunta.
-Aaamm... pues no lo entiendo-. Afirmó el principito. -No hace falta que lo entiendas, son cosas de mayores-. Replicó el araposo con aires de superioridad. El principito volvió a contemplar el planeta y se fijó que no tenía lugar donde el araposo pudiese dormir; y le preguntó: -¿Dónde duermes?-. -No duermo-. Le respondió el señor mayor y añadió: -Tengo que estar pendiente de que la gente vea este planeta perfecto y por cierto, ten cuidado no ensucies mi planeta con tus zapatos; tiene que estar perfecto. El principito, ignorando al araposo le volvió a preguntar: -¿Vale la pena no dormir ni descansar sólo por que tu planeta esté perfecto?-. A lo que el araposo le contestó: -¡Sí, sin duda vale la pena!-. Y añadió:
-Todo lo que haga para que mi planeta esté perfecto vale la pena, todo. Y hazme el favor de dejar de preguntar-. Añadió enfadado.
El principito dijo: Un momento, sólo una cosa-. Y dijo: -¿Vale la pena dejar a tus familiares y tus amigos más queridos únicamente por la simple razón de que tu planeta esté ``perfecto´´? En mi planeta tengo una rosa que me quiere. Tengo también tres volcanes que los deshollino todos los días, dos de ellos están activos y un volcán extinguido, pero...¡No se sabe nunca!. Además tengo un corderito dentro de una caja al que cuido y le doy de comer-. Y concluyó diciendo: -Mi mundo no es perfecto y seguramente sea menos bello que el tuyo; pero me hace feliz. ¿A ti esto te hace feliz de verdad?
El señor araposo titubeó y acabó bajando la cabeza. El principito. al no entender nada, se marchó de ese nuevo y ya no tan perfecto planeta.
-Que raros son los mayores y qué de cosas se pierden por tener en cuenta lo que piensen los demás-. Pensó el principito mientras se dirigía a otro planeta.
Bolígrafo: Dícese del instrumento para escribir que contiene en su interior un tubo de tinta especial y, en la punta, una bolita metálica que gira libremente y que permite la impresión de caracteres, signos y dibujos sobre una superficie concreta.
Boli BIC: Rara especie de bolígrafo. Tan rara que se merece su propia historia:
Comienza siendo un boli más (véase la definición en el primer párrafo), con una elegante apariencia y bastante asequible. El chollo termina cuando a las dos o tres semanas lo empiezas a morder, ya sea por alante o por atrás, eso ya depende de cada uno. Una semana más tarde te empiezas a fijar en esa culata, la culata por la que no volverás a atender en clase hasta que consigas sacarla de ahí; la culata que te pondrás en la lengua para darte cuenta, como un niño de seis años, cómo se te queda pegada; finalmente se te acabará perdiendo, no hay duda.
A pesar de todo seguirás utilizando el boli, con el que mantendrás una efímera relación, no por el hecho de que se te acabe la tinta, puesto que nunca, nunca, nunca, nunca, nunca he conocido a alguien que logre vaciar el cartucho; sino porque debe ser que está escrito en algún tipo de ley natural que el Bic es un bolígrafo pasajero, de corta vida. La vida del cartucho no llegará ni al mes seguramente; será, o bien estallado o bien retirado de su puesto para ser sustituido por una bolita burda y simplona de papel. ¿Una carcasa Bic y una bolita de papel bien rechupeteada? El sueño de todo niño.
Lo pisotearás, lo querrás diseccionar, te lo frotarás con el jersey para ver cómo un papelito se ``pega´´ a él. El fin del boli Bic es acabar destrozado, pero en todo ese proceso se ha ganado tu cariño, tu tiempo y tu ambición por volver a la tienda y comprarte exactamente el mismo, pero sin gracia, bolígrafro Bic.
¿Cuánta razón verdad? Pues seguramente te vas a acordar de este vídeo durante una o dos horas, como máximo tres; después volverás a las mismas de siempre de:
``Yo no quería una Blackberry, yo quería el Iphone 5... Que asco de vida´´ o la de ``Estoy harto, he vuelto a engordar´´. Solo te digo que pienses en lo afortunado que eres, que millones de personas necesitan esos cinco kilos de los que te quejas y los tienes tú, aprovéchalos, no los malgastes. Pero la más típica, sobre todo en los jóvenes, es la que decimos: ``Buah, mis padres solo me dejan salir hasta las dos´´. Mira chico, Cenicienta era mayor que tú y tenía que volver a las doce.
Bromas aparte, lo único que te pido es que pienses en la suerte que tienes de estar donde estás, leyendo esta entrada, probablemente bajo un buen hogar, en una familia que te quiere. No todo el mundo puede presumir de eso, sobre todo del honor de estar leyendo esta entrada; créeme. Así que sonríe, no esperes más, que lo bueno es lo que tienes ahora, no lo que quieres tener. Además, sonriendo se crean los buenos amigos, las familias unidas, las buenas parejas...Que una simple sonrisa arregla muchas cosas.
¿Hay algo más feliz que un bebé? Solo tiene unos padres que le quieren y un burdo chupete, y aún así no para de sonreír. Sé como ellos, sé feliz y sonríe a la vida, que ella seguro que te devuelve la sonrisa.
``Haz que tu sonrisa cambie el mundo pero no dejes que el mundo cambie tu sonrisa´´
El siguiente planeta tenía, de lejos, una forma preciosa. Era un planeta completamente esférico, con un color metálico bellísimo y deslumbrante. Sobre la superficie del planeta únicamente había un manzano que parecía intacto y un señor mayor con buen aspecto.
-Buenos días-. Dijo el principito, extrañado, al no ver mas que un manzano precioso y a un señor mayor sobre un cuadrado con unas dimensiones no mucho mayores a los de un tablero de ajedrez.
-Muy buenos días!-. Exclamó el señor mayor, y añadió: ¿A que mi planeta es perfecto? -Bueno... no hay muchas cosas la verdad-. Respondió el principito, fijándose a la vez que el hombre aparentemente con buen aspecto vestía con arapos sucios y desgastados.
-Lo se, pero todo lo que hay es perfecto; el suelo esta perfectamente limpio, el manzano está bellísimo, el planeta es completamente redondo... -. Dijo el señor araposo. -En ese caso sí, es perfecto-. Reconoció el principito. -Pero...¿dondé comes? ¿Y qué comes?-. Preguntó el principito intrigado. El señor araposo le respondió algo que nunca imaginaría el principito: -No como, ni bebo; si como manzanas de ese árbol, el propio árbol dejaría de ser perfecto y con él todo el planeta.
-¿Vale la pena entonces pasar tanta hambre sólo para que la gente vea que tu mundo es muy bello?-. Volvió a preguntar el principito muy confundido. -Sí, vale la pena-. Respondió el araposo un poco sorprendido por la pregunta.
-Aaamm... pues no lo entiendo-. Afirmó el principito. -No hace falta que lo entiendas, son cosas de mayores-. Replicó el araposo con aires de superioridad. El principito volvió a contemplar el planeta y se fijó que no tenía lugar donde el araposo pudiese dormir; y le preguntó: -¿Dónde duermes?-. -No duermo-. Le respondió el señor mayor y añadió: -Tengo que estar pendiente de que la gente vea este planeta perfecto y por cierto, ten cuidado no ensucies mi planeta con tus zapatos; tiene que estar perfecto. El principito, ignorando al araposo le volvió a preguntar: -¿Vale la pena no dormir ni descansar sólo por que tu planeta esté perfecto?-. A lo que el araposo le contestó: -¡Sí, sin duda vale la pena!-. Y añadió:
-Todo lo que haga para que mi planeta esté perfecto vale la pena, todo. Y hazme el favor de dejar de preguntar-. Añadió enfadado.
El principito dijo: Un momento, sólo una cosa-. Y dijo: -¿Vale la pena dejar a tus familiares y tus amigos más queridos únicamente por la simple razón de que tu planeta esté ``perfecto´´? En mi planeta tengo una rosa que me quiere. Tengo también tres volcanes que los deshollino todos los días, dos de ellos están activos y un volcán extinguido, pero...¡No se sabe nunca!. Además tengo un corderito dentro de una caja al que cuido y le doy de comer-. Y concluyó diciendo: -Mi mundo no es perfecto y seguramente sea menos bello que el tuyo; pero me hace feliz. ¿A ti esto te hace feliz de verdad?
El señor araposo titubeó y acabó bajando la cabeza. El principito. al no entender nada, se marchó de ese nuevo y ya no tan perfecto planeta.
-Que raros son los mayores y que de cosas se pierden por tener en cuenta lo que piensen los demás-. Pensó el principito mientras se dirigía a otro planeta.
Al ser mi primera entrada del blog, vamos a empezar con algo serio. Es probable que os estéis preguntando qué habré hecho que es tan importante; pues bien, no es algo que haya hecho, es lo que llevo haciendo cada sábado desde que tenía seis años: EL RUGBY
Como afirma el dicho inglés``El fútbol es un deporte de caballeros jugado por bestias, el rugby es un deporte de bestias jugado por caballeros´´. ¿Tenéis dudas? Pues bien, aquí van una serie de razones para que entreis en razón:
1. Al árbitro no le puede hablar ningún jugador durante el partido, únicamente el capitán y siempre tratándolo de usted. Sus decisiones van a misa, no cabe protesta alguna.
2. En el terreno de juego los componentes del equipo somos ``hermanos´´, nos apoyamos unos a los otros, en los buenos y sobre todo en los malos momentos. El equipo es mi segunda familia, mis hermanos, mis amigos de verdad...
3. NUNCA se falta al respeto a los rivales; uno les respeta hasta el punto de ayudarles cuando tienen problemas.
4. No es jugar a un deporte más, es dejarse la piel en cada partido, en cada jugada, en cada zancada, en cada placaje. Das todo lo que tienes; lo haces por tu equipo, esos que nunca te dejan atrás.
5. ``La mejor manera de respetar a un rival es esforzándote TODO el partido al máximo´´ esta frase me la enseñó mi padre de pequeño, ahora veo que tenía razón. Si puedes meter 90 puntos, los metes, no te conformas con 89.
6. Tercer tiempo: Único en este deporte. Se trata de una reunión de los dos equipos al terminar el partido donde comemos juntos comentándolo, dejando atrás lo sucedido en el campo. ¿Tiene algún otro deporte esta muestra de respeto y compañerismo? No intentéis buscarlos, no hay ningún otro.
Podría seguir así durante mucho más tiempo, pero se hace tarde y en una hora tengo un compromiso con mi ``familia´´, con los que no cambiaría por nada del mundo, con aquél al que trataré de usted, con aquellos a los que respetaré por encima de todo, pero, sobretodo, un compromiso con el rugby.
``No es un deporte más, es ya una parte de mi vida´´ Santiago Lobejón