Mostrando entradas con la etiqueta Jaime M.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jaime M.. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de marzo de 2013

¿Progreso?

Haceos una pregunta: ¿En las últimas décadas, qué ha cambiado en el ámbito tecnológico? Bueno, quizá debería reformular la pregunta: ¿Qué NO ha cambiado? No gran cosa, la verdad. Vivimos en una sociedad que vive por y para el progreso, porque el progreso significa enormes beneficios para unos pocos, a pesar de que eso suponga enormes sacrificios para muchos. Es indudable que el progreso es necesario, o al menos muy beneficioso, pero ¿a qué precio?
Hace unas semanas tuvo lugar un debate acerca de la globalización, que mi equipo perdió, lamentablemente (he de decir que tuve parte de culpa, dado que apenas tuve tiempo de preparármelo). Sin embargo quiero reflexionar sobre el objetivo del debate en sí. Mucha gente dice que la globalización, el progreso, suponen una mejora para el mundo, un paso adelante. Yo pregunto: ¿La innovación que supone la fabricación del Iphone 5 justifica que la manufactura la lleven a cabo 10.000 niños menores de 12 años en Mongolia? ¿Justifica la obtención de energía que se viertan residuos nucleares al mar? Yo creo que no. Puede que el fin que se persigue sea bueno (no siempre se da el caso) pero muchas veces los medios empleados dejan bastante que desear. ¿Estamos dispuestos a vender nuestra alma por el progreso? Entonces no será progreso, sino retroceso.

Jaime.M

miércoles, 20 de marzo de 2013

Lo que hace leer...

Todo comenzó aquel aciago y fatídico día que Don Jesús nos encomendó la tarea de crear un blog para la asignatura, idea seguida de una naupatía general. Un alumno lenguaraz expresó su animadversión hacia la idea, a lo que Don Jesús replicó con una perorata plagada de aspavientos. Zanjado el tema, se fijaron los parámetros y los alumnos emprendieron su odisea hacia los 3 puntos. Cuando quedó patente que el tiempo otorgado era insuficiente, y que la equivocación en cualquier nimiedad hacía todo esfuerzo inoperante, el alumnado se mantuvo pertinaz en cuanto a la necesidad de modificar el horario. Su indulgente profesor, haciendo gala de laxismo, fue condescendiente con sus alumnos y los exoneró del límite temporal, aplazándolo una semana. Sin embargo, mediante una exhaltada perénesis hizo hincapié en el carácter perentorio de su obligación. Ante semejante ostentación de indulgencia, sus discentes abandonaron toda oposición, considerando la situación desde una perspectiva más pragmática. Había opulencia de tiempo.


Si hay algo de lo que me siento orgulloso es de mi vocabulario. Y se lo debo todo a la lectura.

Jaime.M

martes, 19 de marzo de 2013

Prejuicios

El otro día en clase de Filosofía, Don Jesús sacó a colación el tema de los prejuicios. Después empecé a darle vueltas al asunto y llegué a la conclusión de que nos dejamos guiar por prejuicios mucho más de lo que creemos. Encontramos infinitud de ejemplos en la vida real. Si te desaparece un libro tras la clase de inglés, ¿no piensas automáticamente en unos cuantos niños que son los "malotes"? Además, hay que distinguir otra clase de prejuicios, los "falsos prejuicios". Estos son aquellos que no tienen ninguna base ni fundamento, del estilo de: "Este profesor es un vago porque tarda un mes en corregir los exámenes, seguro que llega a su casa y no hace nada" Sin embargo, tú sabes que probablemente el profesor tenga que hacer muchas otras cosas y que por eso deberías ser más comprensivo.


Sin embargo, estos prejuicios se están viendo derrocados por el que hoy en día es el prejuicio por excelencia. De hecho, voy a dedicar esta entrada al "Rey de los prejuicios". Como la mentalidad de la sociedad ha cambiado, también lo han hecho sus prejuicios. ¿En qué ha cambiado nuestra mentalidad? Exacto, pragmatismo e individualismo. Como yo soy el más importante, comparo la conducta del resto con la mía. Es el famoso argumento de: "seguro que lo ha hecho, yo habría hecho lo mismo". Este prejuicio se ilustra a la perfección con el refrán popular: "Ladrón piensa que todos son de su condición". Por consiguiente, este prejuicio es mayor cuanto menores son las trabas morales del sujeto. Por lo tanto, en la medida en que eliminemos los prejuicios de nuestra vida, mejoraremos como personas. Por una sociedad sin prejuicios.
.
Jaime.M

lunes, 18 de marzo de 2013

¡Gracias!

Son muchas las semanas que llevamos con el blog, y las expectativas que yo tenía respecto a éste se han visto gratamente superadas. Al principio, cuando nos contaron que teníamos que hacer un blog la gente no se lo tomó en serio. Cuando nos contaron que realmente contaba para la nota, los estudiates lo vimos como eso, una forma de subir la media en la asignatura de Filosofía. Los profesores, cuando se les preguntaba para qué servía un blog respondían que para "mejorar la expresión", algo que ha quedado comprobado.

Sin embargo, el tomar parte activa en el blog me ha hecho ver otros beneficios. En primer lugar, te permite ver lo que tus compañeros piensan, además de ver el estilo con el que escriben y hacerte una idea acerca de su orientación ideolóliga. En segundo lugar, te permite estar informado y descubrir información interesante, ya sea de actualidad, cultura general... Por último, y en mi opinión, la más importante, te ayuda a tener las cosas claras y a formar ideas propias. El hecho de sentarte frente al ordenador y ponerte a pensar acerca de un tema hace que seas tú el que piese, lo que te ayuda a tener ideas propias y no repetir como un loro lo que has oído decir a tus padres o amigos. Ésto es, con diferencia, lo que más agradezco del blog. Me he dado cuenta de que ha sido tan beneficioso que estoy planteándome seguir escribiendo en el blog. Por eso animo a que se siga practicando esta brillante iniciativa en los cursos venideros. ¡Gracias!
Jaime.M

¿Cómo valoramos a la gente?

¿Cómo valoras a la gente? Hoy en día valoramos a la gente por lo que significa para nosotros. "PARA NOSOTROS". ¿Te das cuenta no? Hemos llegado a un punto en el que la sociedad es tan práctica, tan pragmática que cuando pensamos en alguien no lo vemos como lo que es, sino como lo que significa para nosotros. De esta forma sólo es "relevante" alguien si nos puede ser de alguna utilidad o si nos une algún lazo afectivo a él. Os voy a poner un ejemplo: imaginaos que un amigo de otra clase te pregunta que tal es tu profesor de filosofía, y te acaba de dar un 10 en un examen (no sé si tendréis tanta imaginación) ¿Qué responderás? "Es un tío fantástico, hace las clases interesantísimas...." Ahora imaginad que habéis sacado un 1 en el examen. ¿Será la misma la respuesta? Evidentemente no. "Hace las clases aburridísimas, siempre deja las frases a medias...."
Sin embargo, nuestra concepción de cómo "es" el profesor debería ser la misma me den un 10 o un 1. La solución a este problema es fácil, o al menos en teoría: pensar más en los demás. ¿Cómo se logra esto? Fácil. Pensando menos en mí.


Jaime.M

Si no se vive en presente, no se vive

Imagínate que hoy mismo te murieses, lo cual es muy poco probable, pero tampoco sería descabellado. Hazte una pregunta: ¿He hecho todo lo que quiero? ¿He vivido todo lo que yo he querido y como yo he querido? En la inmensa mayoría de los casos la respuesta será la misma: para nada. Esto es debido a que hoy en día el hombre no vive en presente, sino en futuro. El ejemplo más claro de esta conducta es el de algunas personas, los "ahorradores", que acumulan más y más dinero para usarlo en un hipotético futuro, y se dan cuenta de que deberían haber "hecho esto" o "comprado aquello" cuando ya es demasiado tarde.

Por otro lado, ¿quién no ha oido expresiones como "esto con Franco no pasaba" o "ya no hacen películas como las de antes"? Este es el otro error que cometemos, vivir en pasado. Nos anclamos en los recuerdos de una época que consideramos mejor, sin darnos cuenta de que el presente es el mejor regalo que nos pueden hacer. En este sentido, es indispensable vivir el momento, "carpe diem", porque al final lo bueno de la vida se resume en un conjunto de buenos momentos. Si aprovechas cada segundo como si fuese el último, cuando realmente éste llegue estarás orgulloso de lo que has vivido, porque "habrás vivido"

Jaime.M

¿La seguridad limita la libertad?

Hace tiempo me leí un libro voluntario de filosofía llamado "1984", de George Orwell. El libro, escrito en la década de los 50, narra la sociedad según la perspectiva del autor, y se sitúa en la fecha que da nombre al libro. Es una sociedad en la que absolutamente todo el mundo está vigilado "por el bien de la sociedad", hasta el punto de que el país se convierte en una dictadura con la que los propios habitantes están de acuerdo. Lo que el libro pretende, o eso creo yo, es plantear una pregunta: ¿Son absolutamente compatibles libertad y seguridad? Para entender completamente la pregunta debéis leer el libro, el cual recomiendo. En mi opinión, en teoría sí, pero en la práctica no. Me explico. Supongo que todos somos capaces de imaginar una utopía en la cual todo el mundo es feliz, no existe el sufrimiento, y hay una seguridad absoluta. Sin embargo, la historia demuestra que su realización es muy poco probable, por no decir imposible. Una total seguridad condiciona la libertad, aunque sea por el motivo de que todos tus actos son controlados. Y ahí encontramos el segundo problema: ¿Quién nos vigilaría? ¿Sería/n esa/s persona/s lo suficientemente íntegra/s como para no utilizar esa información y no beneficiarse de ella? Lo dudo. Por otro lado, ninguna sociedad puede subsistir sin un mínimo de seguridad, dado que reinaría la anarquía (curioso juego de palabras). Supongo que la respuesta nos la da Aristóteles: "La virtud está en el término medio".


Jaime.M

viernes, 15 de marzo de 2013

¿Justicia injusta?

Mucha gente tiene una fe ciega en la justicia, y no se da cuenta de que ésta está muy influenciada por prejuicios, política, y de que tiene fallos. No estoy diciendo que la justicia de este país esté comprada, ni que sea un desastre. Sólo digo que aún queda mucho que mejorar. Os voy a poner un ejemplo. Iñaki de Juana Chaos, un conocido terrorista, fue detenido e imputado por cometer y participar en 25 asesinatos. Tras el juicio, fue condenado a 3.000 años de cárcel, los cuales, siguiendo la legislación vigente, se tradujeron en que cumplió tan sólo 18 años, a pesar de no mostrar signo de arrepentimiento alguno. Otro nombre que quizá os suene es el de Miguel Montes Neiro, conocido más comúnmente como "el preso más antiguo de España". Este hombre ha cumplido 36 años en prisión (el doble que de Juana Chaos) por robos, algunos con el agravante de violencia, pero ningún delito de sangre.
No sé a vosotros, pero a mí esto me parece que da bastante que pensar. ¿Un vulgar ladrón que cumple el doble de condena que un asesino que ni siquiera se arrepiente de sus actos? Creo que no me equivoco si digo que algunos aspectos de la justicia de este país dejan mucho que desear. Con esta entrada quiero hacer ver que hay ciertos aspectos de nuestra legislación que deben ser reformados, puesto que a algunos criminales sus actos les salen muy baratos. ¿Te parecen justos 18 años por matar a 25 personas y arruinar la vida a 25 familias? No sé a tí, pero a mí no.


Jaime.M

Mi inspiración

Compañera en mil batallas,
el consuelo de mi vida,
me acaricias, me ametrallas,
y después curas mi herida.
Logras hacer llevadera
esta amarga soledad,
logras hacer de esta espera
una cura de humildad.
Ignoraba la belleza
porque no te conocía,
ignoraba la grandeza
de tu eterna melodía,
de tu don me hiciste dueño,
fuiste buena, suave y pura,
el despertar de mi sueño,
bálsamo de mi locura.                                                                
Tú me despejas la mente,
me señalas el camino,
melodía que se siente,
estás atada a mi destino,
me entran ganas de llorar
cada vez que en mí te siento,
cuando empiezas a brotar
de garganta o de instrumento.
en mi vida eres básica:
para mí serás inmortal,
te disfraces de rock o clásica
para mí serás siempre igual.





Jaime.M


martes, 12 de marzo de 2013

La deshumanización del hombre.

La tendencia del hombre al pragmatismo y el individualismo tiene una única e inevitable consecuencia: la codicia. Ésta se ha arraigado en nuestras almas, levantando muros de rencor, odio y envidia. Como consecuencia, hemos tomado el camino equivocado. La tecnología, desarrollada para conseguir un mundo más justo, ha creado desigualdades económicas, sociales, culturales... ¿Qué hay de justo en eso? La ciencia, que tenía como objetivo un mayor conocimiento del mundo, no ha hecho sino acrecentar nuestra prepotencia y nuestro cinismo, hasta el punto de creernos Dios. Y lo peor es que no nos damos cuenta.


Conceptos como el bien común, la generosidad o el altruismo son rechazados en un mundo en el que solo importo yo y en el que todo, absolutamente todo, tiene un precio, donde nadie hace nada sin esperar nada a cambio. Hemos empezado a erradicar estas emociones de nuestra vida, sin darnos cuenta de que son precisamente éstas las que nos hacen ser lo que somos: humanos. Hasta que no recordemos lo que realmente somos, y por qué lo somos, la sociedad seguirá deshumanizándose, poco a poco. Hemos empezado a pensar, pero el precio ha sido dejar de sentir. Nos hemos convertido en esclavos de nosotros mismos.


Jaime.M

domingo, 10 de marzo de 2013

Benditos exámenes

Llega la época más temida del año por los estudiantes, la época de exámenes, temida porque en una escasa semana el estudiante se ve obligado a salir de su burbuja en la que no hace nada, y se la tiene que jugar, estudiando en siete días más de lo que lo hará en el mes siguiente junto. Es una época de repaso (como el alumno estudia día a día ya se lo sabe todo, ¿O creéis que estaría colgando una entrada la víspera de Lengua e Inglés si no fuese así?) y de dudas de última hora, en la que los alumnos más aplicados son constantemente bombardeados a preguntas que responden con una seguridad aplastante, como: "¿en la analizante era primero la tesis o al revés?" (Un nombre viene a mi cabeza poderosamente). Es una época de prestar y tomar prestados apuntes, de estudiar en el coche, la ruta, en lectura misa y hasta en otras clases si hace falta.


A veces el ambiente está tan tenso que parece que se pueda cortar con un cuchillo. Cuando llega la hora del examen proliferan frases como "Que Dios reparta suerte y no justicia" o "¿¡Quien me deja una hoja de examen!?" seguidas de los variados rituales que tiene cada alumno, desde estampas a besar una medalla de la Virgen. Cuando dan el examen se oyen susurros del estilo de: "¡Vamos!" si el examen es fácil o "¡Pero si esto no lo hemos dado!" (son una excepción los exámenes de química y filosofía, en los que la gente está demasiado concentrada intentando descifrar los enunciados que nadie abre la boca) Sin embargo, os aseguro que la satisfacción de salir del examen y pensar "se lo he clavado" no tiene precio.



Jaime.M

miércoles, 6 de marzo de 2013

Cámbiate a tí mismo

Esta entrada va dirigida a aquellas personas que se indignan ante las maldades y las injustancias que otros cometen. Tú, que te indignas cuando un político es condenado por fraude, ¿no eres el primero que copia en un examen si tiene la oportunidad? Tú, que te enfadas cuando alguien soborna, ¿no eres el primero que va en metro sin pagar? Con estos ejemplos no quiero decir que tus "delitos" sean iguales (al contrario, no tienen nada que ver) sino que una cosa lleva a la otra. ¿Crees que el ladrón de joyas empezó directamente? Claro que no, empezaría robando paquetes de chicles, luego camisetas y más tarde videojuegos, hasta pasar a joyerías o viviendas particulares.

A lo mejor el que copies en un examen te parece una tontería, pero esa tontería puede condicionar tu futuro. Aquellos que se quejan de corrupción, si no desarrollan la honradez y la integridad desde niños, caerán también. Acabo con una de las frases más ciertas que he oído nunca. "Todo el mundo piensa en cambiar la humanidad, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo". Guerra y Paz (Tolstói)


Jaime.M

lunes, 4 de marzo de 2013

La sociedad del miedo

Vivimos en una sociedad que lo racionaliza todo, y cuando algo no se puede racionalizar, sencillamente lo rechaza. Y no hay nada más irracional que el miedo. De modo que ante lo desconocido, como no se puede racionalizar, desarrollamos miedo. De esta forma hacemos del temor un hábito. Tememos la muerte, el pasado, el futuro, el fracaso... Sin embargo, vivimos en una sociedad que tiene como pilares básicos el individualismo y el pragmatismo, una sociedad en la que el miedo no tiene cabida porque no me reporta ningún beneficio, al contrario. Por lo tanto, desarrollamos una conducta de rechazo al miedo, y por consiguiente rechazamos la muerte, el fracaso...etc.

Intentamos ignorarlo a pesar de que está ahí, latente en nuestro interior, y cuanto más tratamos de ignorarlo más irracional se vuelve, y por tanto, nuestro miedo crece, al tiempo que nos encerramos en nosotros mismos, en una Utopía en la que el miedo no existe, en vez de hacer frente a nuestros verdaderos temores. Afrontar un miedo es la única forma de superarlo, pero nosotros vivimos en un mundo en el que lo ignoramos pensando que así eliminamos el problema de raíz, y no es así. En verdad os digo que el miedo es la mayor herramienta de esclavitud y sometimiento, por lo que sólo quien acepte sus miedos será libre.


Jaime.M



¿Qué es la poesía?

Os habréis dado cuenta de que algunos hemos subido alguna entrada en forma de poesía. Pero...¿A qué llamamos poesía? ¿Cómo se hace poesía? ¿Es un puzzle de rimas, algo que suena bien....? Poesía es eso y mucho, mucho más. Decir que la poesía son sólo rimas es como decir que un equipo de fútbol es tan solo un grupo de jugadores, o que un sentimiento es una serie de impulsos químicos. Nosotros valoramos la poesía por lo que nos hace sentir. Ahí lo dejo.


La poesía es belleza,
amar la naturaleza,
hacer caso al corazón
ignorando a la cabeza,
un instante de pasión,
un segundo de inspiración,
es tener una certeza,
es vivir una canción.

La poesía es un sueño,
esforzarse con empeño,
algo que jamás se olvida
evitar fruncir el ceño,
una cosa divertida,
resistir cualquier herida,
es poder sentirte dueño
de tu estilo de vida.


La poesía es un momento
cargado de sentimiento,
es un bello amanecer,
es ver a alguien contento,
es volver a nacer,
no tener nada que perder
y morir en el intento:
es lo que me gusta hacer.

Jaime.M





viernes, 1 de marzo de 2013

Una entrada rimada, una entrada publicada.

Estaba haciendo una entrada
con inmensa dedicación,
cuando viéndola acabada
vino a mí la inspiración.


Quise plasmar lo que pienso,
una idea y una venía,
un deseo tan intenso
que se vuelve esquizofrenia.


La obsesión que me consume
transformada en poesía,
la realidad que se asume:
aprobaré filosofía.


Lo que sí que me deprime
es ponerle en un dilema
pues sería todo un crimen
ignorar este poema.


Así comienzo mi andanza,
con una entrada rimada,
transformando esa esperanza
en una entrada publicada.



Jaime.M

"Yo solo quito lo que sobra"

Es un hecho innegable que algunas personas tienen una habilidad extraordinaria para hacer una actividad determinada. Solemos decir que estas personas son habilidosas, genios o que tienen un don.
Sin embargo, cuando vemos que alguien hace algo extraordinario, casi nunca es porque tiene una habilidad innata. Más bien al revés, lo extraordinario suele exigir igual dosis de esfuerzo y sacrificio.
Por poner un ejemplo, Albert Einstein suspendía Matemáticas en primaria. ¿Magia? No. Simplemente le echó muchas horas. Imaginaos que dentro de veinte años sale en las noticias que el Teorema de Mesquida es el mayor avance de la ciencia en décadas. No creo que digáis: "claro, el Mesquida es un genio", sino "lo que se lo habrá currado". Pues igual pasa con la mayoría de las cosas que consideramos difíciles o extraordinarias. El tener un don es muy loable, pero igual o más meritorio es lo conseguido con esfuerzo, sudor y sangre. Por eso debemos valorar lo que se obtiene mediante el sacrificio.

Como decía Miguel Ángel: "La estatua ya está ahí, yo solo quito lo que sobra."
Jaime.M

lunes, 25 de febrero de 2013

Los que prefieren dar que recibir.

Somos muchos los que hemos pasado por momentos malos o muy malos. Momentos en los que el mundo parece una enorme pared que se desmorona sobre ti. Momentos en los que realmente necesitas un hombro en el que apoyarte, un gesto de cariño o simplemente unas palabras de ánimo. Es en esos momentos cuando te das cuenta de lo que realmente significas para una persona. No sé si te habrás dado cuenta, pero cuando las cosas te van bien nadie tiene ningún inconveniente en ser tu amigo. Sin embargo, cuando lo pasaste mal, ¿Quién estaba allí? Es perfectamente equiparable al ejemplo del ganador de lotería al que le salen amigos de debajo de las piedras. ¿Amigos? ¿A esos llamas amigos? ¿A esos que te dieron la espalda cuando más los necesitabas? Al igual que no estaban cuando te iba mal, tampoco estarán cuando los necesites de verdad. Esos, ni estaban ni estarán.

Quizá deberíamos replantearnos lo que significa para nosotros la palabra amigo. Amigo es aquél que está a las duras y a las maduras, a las buenas y a las malas. Amigo es aquél que nunca te abandona. Amigo es aquél que prefiere dar a recibir.




Jaime.M

miércoles, 13 de febrero de 2013

El mentiroso


El siguiente planeta estaba habitado por un mentiroso.
-¡Buenos días! - dijo el principito.
-¿Cómo que buenos días?- respondió el mentiroso. -¿No te das cuenta de que es de noche?
-¿De noche? -preguntó el principito, bastante extrañado.
-Sí, de noche.
-Entonces, ¿cómo es que veo el Sol? - . Si fuese de noche no podría verlo.
El mentiroso se quedó pensativo un rato: - Eso es porque el Sol no está realmente ahí. Es una ilusión que he creado con mi poder -.
-¿Tu poder? ¡Háblame de tu poder!
-Tengo un poder ilimitado. Si quisiera podría, podría.....¡Hacer que las estrellas se apagasen para siempre!
-¡No lo hagas por favor! Las estrellas no han hecho nada, pobrecillas.... ¿Por qué no usas tu poder? Si yo tuviese un poder tan maravilloso lo utilizaría para.... ¡ver todas las puestas de Sol que quisiera!
El mentiroso ignoró al principito.
-¿Por qué? - inquirió el principito, que en su vida había renunciado a una pregunta una vez formulada.
-Porque.... me canso cuando utilizo mi poder.
-Ahora no pareces cansado.
-Ya bueno.....es complicado. Tú no lo entenderías.
-¿Por qué no?
-No lo entenderías y punto.
El principito comprendió que le estaba intentando engañar para hacerle creer que era especial y se marchó profundamente apenado del planeta.


Jaime.M

miércoles, 6 de febrero de 2013

La elección de tu vida.

Cuando hace unos días fui a la convivencia era una persona totalmente distinta a la que ahora soy. Y sin embargo, sigo siendo yo mismo. Esa semana me marcó como un hierro al rojo marca al ganado, pero si hubo algo que dejó una huella indeleble en mí, ese algo fue la visita al IESE. Algunos estaréis pensando algo así como: ya está el pelota este que no se le ocurre otra cosa para subir nota... Nada más lejos de la realidad. Voy a abriros mi pequeño corazoncito. Lo que más temo, por encima de la muerte, de profesores de música locos o de asesinos en serie es equivocarme. Sí, equivocarme. Algunos tienen pesadillas con invasiones zombies, y otros las tenemos con elecciones equivocadas. ( ¿Da que pensar, eh?)


Por eso podéis imaginar mi sorpresa cuando la ponente del IESE me sacó de mi particular pesadilla sobre una elección (no diré cual, sólo que acababa muy mal) gritando: ¡Tenéis que elegir! Tuve que contenerme para no levantarme y gritar ¡NO LO HAGÁIS, ES UNA TRAMPA! Pero el miedo a hacer el ridículo me contuvo, y seguí escuchando. Al final de la mañana ya no me daba miedo elegir, es más, ¡quería elegir! Al fin he comprendido que lo que de verdad merece la pena es por lo que estás dispuesto a arriesgarte y, aunque eres esclavo de las decisiones que tomas, también lo eres de las que no tomas. Cuando sea mayor no querré recordar mi vida por lo que me arrepienta de no haber hecho, sino por lo que esté orgulloso de haber hecho. Os lo aseguro, no querréis vivir toda una vida preguntandoos: ¿Y SI....?

Jaime.M