
Yo tengo 16 años, y no pretendo dar una charla sobre mirar con perspectiva ni nada de eso, ni mucho menos. Hablo de mí y de tí, hablo de sentirse orgulloso del trabajo y no lamentarse por haber ido por la vía cómoda. Junto con esto también diré que es inútil lamentarse, que no va a cambiar nada. Recordar lo que has hecho mal sólo sirve para ver en qué tienes que mejorar.
En esta entrada quiero decir únicamente que no dejes de luchar, luchar contra tí y contra la pereza; lucha para sacarte adelante y para poder sentirte orgulloso.
Y también quiero recordar que caerse es inevitable, levantarse es el triunfo.
Diego R.
No hay comentarios:
Publicar un comentario